martes, 25 de octubre de 2011

UNA CLASE INMORTAL de CARLOS A. BADARACCO




EN HOMENAJE A MI COMPAÑERO DEL ALMA ROBERTO LEONARDO, DESAPARECIDO BAJO LAS ARMAS DEL ESPANTO EN LA CRUEL DICTADURA DE “PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL” (1976 – 1983)

Un profesor frente a sus alumnos decía respecto de los valores:
- Los jóvenes habrán de honrar la vida, sembrando ejemplos de Patria, deben estar motivados, esa es justamente la misión que se le debe a la existencia.
- El amor verdadero nace cuando uno se olvida de sí y da la vida por el “otro”.
- Para luchar en la vida, el universo entero se pone al servicio del hombre.
- Vivir, es la experiencia más maravillosa que un joven debe poseer.
- Luchar es justamente el sentido más ferviente que el humano debe sostener.
- La conducta amigo, debe apuntar siempre al “otro”; por el “otro” y para el “otro” estoy yo. La Patria es el “otro”  por el que voy a luchar.
- Siempre habrá gente idiota que los querrían acallar, es el terror que les tienen a los jóvenes que aman luchar por la justicia del pueblo, por el amor a la libertad y por los principios que enaltecidos deben hacer brillar.

Los jóvenes abriendo sus ojos, prestaban mucha atención y proseguía el profesor:
- Siempre estaré aquí, decía, aun estando lejos.
- Si algún día me buscaran, que me busquen  en sus corazones, allí encontrarán  la respuesta de mi amado proceder.
- Serán los jóvenes hacedores del futuro, serán siempre inteligentes porque así serán libres, si persiguen en cambio la ignorancia, pues entonces, serán esclavos de una existencia indigente.
- He pasado una vida intentando hacer lo que debería y no haciendo lo que se debe.
- Cuando quieras creer en alguien, sólo cree primero en ti.
- Creer en ti mismo es la manera de amarse, conocerse a sí mismo es conocer la verdad y luego proyectarse al mundo desde esa pura interioridad.

Un joven casi sentado al final del aula, expresó una duda que le hizo temblar las piernas al profesor:
- “Profesor, si es cierto todo lo que usted dice, ¿por qué estamos muertos, luego de haber luchado?, ¿por qué estamos aquí como perdidos en la nada? ¿Por qué nuestras madres luchan aún con sus cabezas cubiertas con un pañuelo blanco? ¿Por qué señor profesor nos han quitado la vida?”

El profesor admirado le contesta al alumno:
- Mira allá abajo, entre la gente que vive,  estamos todavía vivos, estamos en el alma del pueblo ardiendo como una antorcha con los valores encendidos.  Los principios más preciados de aquella existencia terrena, se mantienen aún excitados  en las almas de los vivos, por eso queridos amigos estamos aquí en el cielo, abriendo pasos seguros para un sendero fecundo y una Patria Soberana.

CARLOS A. BADARACCO
14/10/11

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