miércoles, 18 de mayo de 2011

LA VIDA ES ASÍ... ¿NO?

LA VIDA ES ASÍ… ¿NO?
Chulo es un chico de la calle, doce años, un pobrecito (de aspecto), pero gigante de corazón. Se lo suele ver por los alrededores de la estación Retiro en la Capital Federal, generalmente se ocupa de vender cosas en el hall central de la terminal de trenes o bien abriendo y cerrando las puertas de los remises y taxis que traen pasajeros para viajar. Por las noches se lo ve en los costados de la estación durmiendo junto a sus compañeritos, tan pobrecitos como él. Chulo tiene un perrito, Pirulo le dicen, es un callejero que se encandiló con el niño y lo sigue a todos lados. Durante las frías noches de invierno duerme rodeado por los demás niños acurrucados unos con otros para guardar calor y Pirulo en el medio, porque dicen ellos que es el más calentito y nos da un calor especial a todos, por supuesto cobijados con hojas de diario humedecidas por el rocío de la noche. A veces come, sí efectivamente, a veces come. ¿Ustedes dirán que me estoy refiriendo al perro?, pues no, a veces come, ¡Chulo!, a veces come, se lo observa pidiendo en los restaurantes de los alrededores algo para cenar. Siempre le dan, porque es un chico muy simpático. Sin embargo reparte sus alimentos a los niños más chicos o a su mascota. Todos lo quieren mucho, porque se supo ganar la atención de la gente. Algunos hasta le traen ropa, y él las reparte sin más a los demás niños. Sus papás viven en una localidad de casas muy humildes en una villa de emergencia, un lugar realmente espantoso, que seguramente debe tener gente muy buena y trabajadora, hombres y mujeres de bien. En este caso, los papás de Chulo son tristemente reconocidos como prostituta la mamá y ladrón el papá, ambos estuvieron varias veces presos por distintos motivos.
Fíjense Uds. que Chulo, es totalmente distinto, uno puede agregar que no se sabe de quien recibió esas características que posee, y que ya fueron descriptas, a veces la indigencia trae aparejada cambios importantes para bien o para mal en las personas.
Lo cierto es, que sabemos muchas cosas de este niño, algunas, las más comunes ya la hemos contado, pero hay otras que no se pueden contar pero que el chico tuvo que soportar. Cierta gente inescrupulosa que merodea la estación de trenes y que usa a los niños para conseguir suculentas “monedas” a cambio de algunos servicios, “violines”, les dicen. Este es el pago que toleran estos chicos en todo momento y, a veces son forzados a ello. Creo que se tiene clara la idea ¿verdad?, me refiero al lector, de manera que no ahondaré en detalles.
Chulo mira resignado los festejos navideños, porque vivirá la Noche Buena como de costumbre, no tiene esperanzas de recibir a Papá Noel, dice que sabe muy bien quién es Santa Claus y por lo tanto está seguro que “no tendrá un regalito como otros chicos de buenas familias”, agrega. Tampoco sus amiguitos “y no son malos”, sostiene. “pero nosotros no somos importantes para nadie, somos simplemente basura que molesta”, como nos dicen algunos. La vez pasada le pegaron una patada a Pirulo y cuando fui a ayudarlo, me dieron una patada a mí, o sea que entre el perrito y yo no hay diferencia”, piensa que la diferencia está en él mismo porque sostiene que es una persona, chiquita pero una persona.
Sin embargo Chulo recibió un regalito adelantado, nos contó que la perrita, novia de Pirulo tuvo cachorritos, “cuatro tuvo”, nos dijo. “Eso sí que es un regalo, porque es vida y la vida te la regala Dios” “y yo les daba besitos y los acurrucaba en mi pecho y les brindaba calor, los quería un montón”.
Los perritos comenzaron a morirse una noche, “parásitos” dijo un señor y en unos días ya no había más perritos. “Bueno, la vida es así… ¿no?”, dijo el chico mirándome con ojitos tristes, como resignado a tanto sufrimiento.
Me preocupó esta última frase, tan cierta pero tan triste. Nosotros vivimos y ellos, los chichos de la calle, también viven, pero los pensamientos son totalmente distintos, por esa razón están solos y prefieren estar así. Es para reflexionar ¿no?
CARLOS A. BADARACCO
09/12/2010
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Le hice un poema, espero que te guste


LA IMAGEN FUE EXTRAÍDA DE GOOGLE, NO ES EL NIÑO EN CUESTIÓN
NIÑO PERDIDO
Eres puros ojos, niño del río.
Lozana piel de seda, niño amado.
Niño del río, niño sin mirada o de mirada perdida.
¿Qué dicen tus ojos?, ojos de hiel, de amarga hiel sin sueños,
¡qué cerrados tus ojos!, ¡qué perdidos en la lejanía!,
en el espacio interminable, no encuentran respuestas.
¿Cómo poder descifrar tu mirada?
disipada en el tiempo, en el tiempo que es osco,
sin piedad, ni sonrisa, sin madre de teta, ni aliento de vida,
sin fe ni esperanza, sin luz de alegría.
¡Ay niño perdido!, por el tiempo olvidado,
¿será que odias la indiferencia del mundo
o su estúpida ignorancia que procura violencia, y derrama soberbia?.
Niño del río, niño sin nombre,
sin dolor ni esperanza, sin sentido en la vida
niño lozano, de rasgos dormidos,
¿sueñas qué cosas? ¿o no sueñas nada?.
¿Qué dice tu mente, oculta y oscura?
¿qué intriga te envuelve? ¿qué interrogantes te acosan?
No ríes, no lloras, no esbozas la vida ni proclamas derechos.
¿Cómo ayudarte si nunca te ayudas?.
Niño perdido en la inmensidad del tiempo
CARLOS A. BADARACCO
09/12/10

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